Estadísticas

Se explica fácilmente. Uno toma una muestra representativa de la variedad social. Pongamos: un hombre rico, una mujer pobre; una niña feliz, un niño triste; un indigente, una multimillonaria; una directiva de empresa, un parado; un hombre de campo, una urbanita; una soñadora, un realista; un estudiante, una joven camarera sin estudios;… Podría seguir, porque la variedad social es infinita, pero paro. Lo dicho, tomamos una muestra variada y representativa. Y después de plantearles una serie de preguntas pues proyectamos sus respuestas y sacamos conclusiones de la Sociedad Española.

Hasta aquí todo es muy científico, muy calculado, con márgenes de error contemplados pero que no van a frenar titulares categóricos, porque esos márgenes, son científicos, y no hacen daño. O éso creemos.

Lo malo viene cuando de los resultados estadísticos salen programaciones políticas. Cuando se toman esos datos como base para decidir, por ejemplo, cuántas cárceles nuevas hay que construir. He leído estos días que en nuestro país hay nada más y nada menos, que seis centros penitenciarios construidos y sin abrir. Se han invertido en ellos 1.100 millones de euros, sí, sí, leéis bien, 1.100 millones de euros, y se sigue pagando a las empresas constructoras por cuidar de las instalaciones y evitar que se caigan antes de que alberguen presos. ¿Por qué se construyeron? ¿Por qué están vacías? Dicen que no hay dinero para contratar funcionarios que las vigilen. Yo me pregunto, ¿no fallaría esa previsión que decía que iba a haber un incremento de población reclusa? Se alzaron estos edificios porque una estadística arrojaba los datos de que la sociedad española iba a ser peor, o más mala. De que la delincuencia se iba a disparar y no teníamos celdas suficientes, y ahora, ahí están, vacías.

No necesito irme lejos para ver imponentes edificios construidos, que son simples cascarones sin contenido, reflejo de lo que iba a ser y no fue. Con abrir la ventana de mi habitación tengo suficiente. Tal vez, si en vez de basarnos en estadísticas mirásemos la realidad que tenemos al lado… Tal vez si en lugar de hacer previsiones a largo plazo fuésemos un poco más cortoplacistas… Tal vez… arreglaríamos el presente para construir un futuro más real y no basado en datos proyectados que, en ocasiones, fallan.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s